Publicado el nov 11, 2011 en Blog

Para concluir esta semana dedicada a la buena praxis en la gestión de la reputación online y, haciéndolo coincidir con el contexto electoral en el que nos encontramos, hemos decidido hacer una reflexión sobre las intervenciones desafortunadas que han tenido algunos políticos en Internet. Sobretodo porque en los últimos días han crecido como setas las polémicas de este tipo.

Ayer por la tarde el PSC decidió retirar uno de sus spots de campaña electoral. Este vídeo pretende (o pretendía) demostrar las consecuencias de los recortes en presupuestos públicos. En 30 segundos aparecen representados los tres ámbitos del estado del Bienestar que están siendo recortados: Educación, Sanidad y Servicios Sociales. La polémica radica en que los profesionales encargados de cada una de estas áreas son representados a través de maniquíes. El colectivo médico ha expresado su malestar porque creen que transmiten un mensaje de negligencia médica y una mala calidad en el servicio. A raíz de toda esta polémica, el PSC ha decidido descolgar de Youtube el vídeo. No obstante lo que no pueden controlar son las descargas que se hayan hecho en los días que llevaba expuesto y los comentarios que se han desencadenado en la red. Por ejemplo, El Mundo lo hizo y ahora sigue manteniéndolo en su web.

Lo mismo ocurrió hace unos días cuando corrió como la pólvora la actuación vía Facebook que le costó la dimisión a Francisca Pol, senadora del PP por Baleares, ya que colgó en uno de sus álbums una fotografia trucada de la cabeza de lista del PSC en Catalunya, Carme Chacón. En la imagen (ya descolgada de la red) se podía ver a la todavía ministra de Defensa rodeada de militares y con un pecho fuera de la camisa. El título era: “La teta de Chacón” y el subtítulo, “Lo que tiene que hacer una ministra del PSOE para conseguir votos”.

Cuando empezó el alud de críticas, la entonces senadora decidió borrarla de su Facebook, pero para entonces ya la habían visto centenares de personas. Por una parte, en d de diseño pensamos que éticamente es muy discutible el hecho de colgar una fotografía de esa índole (aún más cuando está trucada) sea quien sea el usuario. Pero es que huelga decir que, si se trata de un cargo público, está todavía más fuera de lugar. La popular actuó como una analfabeta digital porque no es que pensara que esa acción no tendría ninguna repercusión, sino aún peor: actuó sin ni siquiera tener en cuenta que cualquier acción en las redes sociales tiene un impacto y una repercusión inmediata y de consecuencias incontrolables. Por mucho que ella haya retirado la imagen de su perfil, probablemente muchos usuarios se la descargaron cuando aún estaba expuesta.

Por eso queremos dar un toque de atención a los diferentes partidos y personajes públicos en general: las redes sociales utilizan un sistema de comunicación totalmente diferente al que hasta ahora usaban los medios de comunicación analógicos. La información salta de un usuario a otro en segundos, una noticia se puede propagar de manera viral en cuestión de horas a cualquier parte del mundo. Pero lo más importante y que siempre hay que tener en cuenta es que en la red no hay lugar para los arrepentimientos: una vez se sube un contenido a la red ya se deja de ser dueño de él porque, aunque se decida retirar, alguien siempre habrá sido más rápido y habrá guardado una copia.

 

Rosa Illa – d de diseño

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*


*

Al hacer un comentario accedo a que se instale una cookie en mi navegador.

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>